Un desafío constante


Ser padre o madre es una de las tareas más importantes y complejas de las actividades humanas. Y la pregunta habitual es,¿lo estoy haciendo bien?. Tranquila, es una pregunta normal. Cuando hablamos de familias adoptivas añadimos a las dudas que ya de por sí presentan todos los padres y madres, un vacío de información que hace difícil a veces entender de dónde vienen ciertas respuestas. A menudo observamos en los niños o niñas adoptados unas respuestas o una rabia desmesurada, unas actitudes que no entendemos o unas llamadas de atención que cuestan de gestionar. Como madre o padre, es difícil gestionarlo, ya que nos cuesta tolerar la impotencia o incomprensión. Por ello, es importante encontar los recursos que nos permitan entender y las herramientas que nos permitan gestionar.

Tu hijo o tu hija...


¿Tiene momentos de rabia incontrolada sin motivo aparente?

¿Responde a la frustración de manera desmesurada?

¿Tiene dificultad para aprender o a veces parece que olvide lo aprendido el día anterior?

¿A veces parece más madura/o pero otras veces su comportamiento es como de un niño/a más pequeño?

¿Recibes avisos o incidencias constantes de la escuela?

¿Tiene dificultades para mantener las amistades o gestionar las situaciones sociales?

¿Necesita llamar la atención constantemente o a pesar de llevar tiempo con vosotros, sigue necesitando la comprobación de que es querido?


Todas ellas son situaciones muy habituales en menores adoptados y tienen sus buenas razones para responder de estas maneras. Entender dichas razones nos ofrece la oportunidad de acompañarlos y ofrecerles los recursos que necesitan para superarlas.



Acompañamiento de 2 meses en grupos reducidos


4 bloques donde recibirás un acompañamiento individualizado en los aspectos claves del apego y el desarrollo, para potenciar una marentalidad positiva


1. Entendiendo lo que ocurre
tras las conductas de mi hijo o hija

Los adultos a menudo no entendemos lo que pasa cuando un niño se desregula, lo que hace que respondamos desde la propia experiencia y no desde la necesidad del niño. Por este motivo, ofrecer herramientas para conectar con el mundo interno del niño o niña es un recurso indispensable para la buena evolución del menor.

2. Aprendiendo de mi. Detectando lo que me desborda y cómo gestionarlo

En el día a día pedimos a los más pequeños que nos digan lo que les pasa y que nos expliquen el porqué de sus reacciones. Les pedimos que regulen sus emociones a unos niveles que nosotros mismos nos vemos con dificultades de regular. Dedicaremos un tiempo a conocer nuestros disparadores y recursos, ya que para acompañar, tendremos que poder saber lo que nos ocurre a nosotros.

3. Identificar maneras de calmar y ofrecer lo que mi hijo o hija necesita

La base de la mirada comprensiva es la capacidad de dar un paso al lado y mirar desde la mirada del menor. Para ello, debemos ir más allá de las conductas, intentando entender cómo el niño o la niña piensa y siente. Ofreceremos herramientas para poder comprender y así ofrecer lo que realmente les ayuda, así como recursos para gestionar las situaciones más conflictivas.

4. Gestionando
el futuro y los miedos

Acompañar a nuestros hijos e hijas es un reto diario, ya que supone dejarlos tener sus propias experiencias y aprendizajes. Poder detectar los miedos adultos y las expectativas de futuro, permite que demos espacio a estas preocupaciones naturales, y así podamos ofrecerles a ellos y ellas la seguridad y confianza que necesitan para convertirse en ellos mismos.

Participa en el acompañamiento en la post adopción


Un espacio donde poder hablar de los retos y dificultades del día a día. Adquirirás herramientas y recursos que te ayudarán a comprender lo que le ocurre a tu hijo o hija, siendo capaz de gestionar los conflictos y potenciar sus capacidades.

Talleres

Este curso incluye

  • Curso online: puedes acceder desde tu ordenador, tablet o móvil durante 1 año.
  • Más de 5 horas grabadas con contenido actualizado en 15 videos prácticos para entender lo que ocurre tras las conductas de nuestros hijos e hijas y donde aprender herramientas para gestionar lo que nos preocupa.
  • Ejercicios para analizar, reflexionar y aprender conjuntamente.
  • Material adicional para poder profundizar en aquellos temas que resulten de tu interés.
  • 8 sesiones individuales online donde poner en común y profundizar de manera guiada.


Al hacer este curso obtendrás

  • Una base teórica que te permita entender lo que hay tras las conductas de tu hijo/a.
  • Seguridad en ti mismo/a como padre o madre gracias a la comprensión de las dificultades o carencias de tu hijo/a.
  • Una mayor capacidad de detectar lo que te ocurre a ti y cómo gestionarlo para favorecer la relación con tu hijo/a.
  • Herramientas prácticas de gestión emocional, tanto para ti, como para tu hijo/a.
  • Estrategias para gestionar situaciones difíciles desde una mirada comprensiva.
  • Recursos para empoderar y potenciar la autoestima de tu hijo/a.